Chile Tiene La Primera Política Nacional de Juventudes Rurales de Latinoamérica
Chile tiene la primera Política Nacional de Juventudes Rurales de Latinoamérica
Autor:
Prensa INDAP
Fotografía:
INDAP
Nacional Programas Eje
Durante décadas, nacer o crecer en la ruralidad chilena venía con una "letra chica" implícita: si querías desarrollarte, estudiar o tener un buen trabajo, probablemente tenías que irte a la ciudad. El despoblamiento de nuestros campos no fue una casualidad, sino la consecuencia de una falta de oportunidades y de una deuda histórica del Estado con sus territorios.
Hoy, Chile marca un precedente internacional. El Gobierno del Presidente Gabriel Boric ha lanzado la Política Nacional de Juventudes Rurales (PNJR), un instrumento de gestión pública pionero en América Latina y el Caribe.
¿Qué cambia con esta política? Lo más importante es el cambio de enfoque. Ya no se mira a la juventud rural solo como mano de obra para el campo o como beneficiarios pasivos. Se les reconoce como protagonistas que deben tener el derecho a decidir su futuro. El objetivo central es garantizar que "quedarse, volver o establecerse en el campo" sea una elección libre y digna, no un sacrificio.
Un nuevo rango: de 15 a 40 años. Una de las grandes novedades es la ampliación del criterio etario. La política define como "joven rural" a las personas entre 15 y 40 años. ¿Por qué hasta los 40? Porque la evidencia muestra que asentarse en el campo, lograr autonomía económica y acceder a la tierra son procesos que toman más tiempo que en la ciudad. Esta medida permite que los apoyos del Estado acompañen el ciclo de vida real de quienes apuestan por la ruralidad.
Esta política, construida con la participación de más de 3.000 personas, articula a distintos ministerios (liderados por Agricultura -a través de INDAP y ODEPA- y Desarrollo Social -mediante INJUV-) para que el código postal no determine el futuro de nadie.